Oscar Ortiz abre un nuevo capítulo con ‘Break Pa’ Llorar’: “Es un amor más maduro”
Oscar Ortiz. Crédito: Cristian Díaz. Gentileza.
Oscar Ortiz empezó a escribir canciones a los 14 años, en Tijuana, en una casa donde sonaban Juan Gabriel, Chalino Sánchez, The Beatles y Pink Floyd, y donde su papá y sus hermanos ya hacían música. Muchas de esas letras siguen guardadas. Otras las mostraba cuando sus hermanos le pedían “una rolita”.
Sus primeros videos en YouTube, en su mayoría covers, lo dieron a conocer. Su sello propio llegó con “First Love”, su colaboración con Edgardo Núñez y su primera cumbia. Desde ahí fue armando una identidad que cruza la cumbia, el norteño, los corridos y el pop contemporáneo.
Este año lanzó su álbum debut, SILENCIO HABLA, que le dio su primera nominación a Premios Juventud en la categoría Mejor Álbum de Música Mexicana. También debutó en la serie Vevo DSCVR y entró en la lista de Billboard de 26 artistas latinos a seguir en 2026.
El jueves 29 de octubre publicó “Break Pa’ Llorar”, el primer adelanto de su segundo álbum de estudio. Es una cumbia nostálgica sobre el desgaste de una relación atravesada por los celos, la ansiedad y la duda entre terminar o darse otra oportunidad. Producida por Ismael Cano Jr., Matthew Rey, Ángel López y Mauro Muñoz, mezcla la instrumentación de la cumbia tejana y norteña con sintetizadores y arreglos más atmosféricos. El nuevo disco va a girar en torno al amor, la pérdida, los cambios personales y el autodescubrimiento.
En una entrevista exclusiva con Modus REC hablamos con él sobre el origen de la canción, la tristeza como motor para componer, su lugar en una familia de músicos, su admiración por Julieta Venegas y lo que viene en su segundo disco.

La entrevista
Acaba de salir “Break Pa’ Llorar”. ¿Cómo se siente el día en que una canción tan personal comienza a ser de todos?
[…] Hay que darse uno el espacio, ¿no? Hay que darse el espacio para entender las cosas, para sanar las cosas también. Depende de lo que sea: perdiendo una amistad, perdiendo un familiar o a lo mejor perdiendo una mascota. Aparte del mensaje, la canción te hace mover, tiene muy bonita letra, y lo que dice es entender y aprender a sanar las cosas.
La canción habla justamente de alejarse un poco, de poner paños fríos antes de decidir. ¿Y tú cómo eres a nivel personal? ¿Eres de tomarte tu tiempo o de hablar en caliente?
Siento que mi manera de tomar las cosas es con mucha paciencia: pensar y entender, ¿no? Poder entender y sanar las cosas. Creo que así es mi manera de ser, y queda muy perfecto con la canción de “Break Pa’ Llorar”.
¿En qué te inspiras para crear una canción?
¿En qué me inspiro? Yo digo que [en] emociones tristes. Tengo que estar triste para poder… Bueno, yo digo que se puede escribir en cualquier ocasión, pero triste, para mí, es la ocasión que me ayuda un poquito más para crear con más emoción, mejor melodía.
¿Y cómo haces para sufrir?
Fíjate que no necesito mucho para sufrir. La emoción de estar triste como que entra automáticamente.

¿Sientes que a veces provocas esa tristeza para inspirarte a escribir?
Yo digo que no la provoco, [ni] la busco. Siento que nomás pasa.
“No necesito mucho para sufrir. La emoción de estar triste como que entra automáticamente”.
Me hablabas de cómo surge una canción en general. ¿Cómo surgió “Break Pa’ Llorar”, en particular?
Esta canción me tocó escucharla en un lugar, me la enseñaron y me agradó mucho. Aparte de lo que me hizo sentir musicalmente, que me hizo mover, me gustó la letra, el mensaje que llevaba y el concepto. Pude hacerla a mi modo y meterle ese estilo. Siento que quedó con los sentimientos que sentía en el momento.
“Break Pa’ Llorar” es el primer adelanto de tu segundo disco. Si SILENCIO HABLA era el amor joven, ¿qué etapa tuya cuenta este nuevo capítulo?
Uy, esa es una gran manera de ponerla, ¿no? Siento que SILENCIO HABLA fue mi primer amor, se podría decir. La verdad, siento que esta música que se viene está muy madura. Yo digo que es un amor más maduro, y queda perfecto porque estamos empezando con “Break Pa’ Llorar”. Es más aceptar las cosas, entender.
¿Y tú cómo estás de amores?
Yo ahorita en el amor estoy feliz, feliz. Estoy a gusto.

Escribiste para otros artistas antes de cantar tus propias canciones. ¿En qué momento sentiste que esas letras tenían que salir con tu propia voz?
Es que tengo escribiendo música desde los 14 años, así que tengo muchísima música guardada que no ha salido, que nadie ha escuchado. Cuando estaba más chiquito me tocaba enseñar canciones nomás porque mis hermanos me decían: “Enseña una rolita, la que me enseñaste el otro día”. Las que llegaron a salir fue porque surgieron, por llegar a otros oídos. Más que nada fue el momento, ¿no? Porque hoy en día siento que la música que hago no la he mostrado. Siento que la quiero construir yo mismo.
Al principio sacabas tus canciones por YouTube. ¿En qué se diferencia este lanzamiento de esos primeros videos por los que te hiciste tan conocido?
Siempre me gustó hacer muchos covers, ya sea de música de mis hermanos o de música que yo estaba empezando a escribir. Es muy diferente a ahorita, en este momento, porque ya es algo más profesional, se podría decir. Estamos preparando lo que se viene en mi proyecto, y es mucha música muy bonita. Estamos preparando mucha cumbia, y esta cumbia es mucho más nueva.
Oscar, ¿cómo encontraste tu sello personal en una familia con una impronta musical tan fuerte?
¿Cómo encontré mi sello? Esa es una buena pregunta. Yo digo que cuando hice la canción de “First Love”. Fue mi primera cumbia, y me gustó mucho construirla estando en el estudio. Me llamó mucho la atención cómo se hizo la canción, paso por paso. Ahí fue el momento en que dije: “¿Sabes qué? Esto va a ser lo mío”. Mis hermanos no habían hecho eso, así que me llamó mucho la atención irme por ese ladito.
“Me gustó mucho cómo se hizo ‘First Love’ como cumbia en el estudio. Ahí fue el momento en que dije: ‘¿Sabes qué? Esto va a ser lo mío’. Mis hermanos no habían hecho eso”.
¿Qué se escuchaba en tu casa de la infancia que hizo que todos quisieran perseguir el deseo de ser músicos?
¿Qué se escuchaba en mi casa? Uy, yo digo que Juan Gabriel. Mi papá ponía música de Chalino Sánchez también, de todo. Ponía The Beatles, Pink Floyd. He escuchado un poco de todo desde chiquito.

¿Hay algo que sientes que tu música lleva de Tijuana?
Fíjate que en mi música siempre he tratado de meterle un sentimiento estilo Julieta Venegas, porque me gusta mucho Julieta Venegas. Así que a veces, en una de mis letras, trato de meterle el estilo, haciéndolo a mi manera, ¿no? Pero con el sentimiento que Julieta Venegas hace con su música.
¿Has intentado llegar a ella? ¿Piensas en algún futuro tener una colaboración?
Claro que sí. Lo he dicho muchas veces: Julieta Venegas es una de las colaboraciones que es como un sueño lograr. Y yo digo que trabajando y haciendo muchas cosas, como estamos yendo ya, se va a lograr ese sueño.
Volviendo a tu familia, ¿qué es lo bueno y lo malo de tener a toda tu familia en el mundo de la música?
Lo bueno es que pude aprender de ellos, ¿no? De toda mi familia, de mis hermanos, de mi papá. Siento que aprender de ellos me ayudó mucho en mi carrera. Y lo malo, yo digo que es una presión; como que hay más presión, cien por ciento. Pero lo disfruto, me gusta sentir esa presión.

¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un break para llorar?
Hace unas semanas, porque teníamos que darle el break para que esta canción saliera con mucha emoción. El concepto de “Break Pa’ Llorar” es totalmente eso: hay que darle el espacio para sanar las cosas, para entender todo. Así que hoy, en este día, toca ya el break para llorar.
“Lo malo de venir de una familia de músicos es que hay más presión, cien por ciento. Pero lo disfruto, me gusta sentir esa presión”.
¿Qué es lo que más te gusta de girar?
Yo digo que probar la comida y conocer al público. Siento que en todos los lugares el público es muy diferente.
¿Sientes que hay un nuevo Oscar que el público va a descubrir con este tema y con el trabajo musical que viene?
Cien por ciento. Siento que toda esta música que se viene es un nuevo Oscar, pero de una manera muy bien, ¿no? Más maduro, se podría decir.
Y, por último, ¿qué se viene para ti?
Uy, se viene mucha, mucha música, y echándole muchas ganas, ¿no? Porque se vienen muchas entrevistas también, va a tocar enseñar todo el contenido que hemos estado haciendo. Y trabajar mucho. Se viene mucho trabajo.