Música · LAMC 2026

Milo J, entre el folclore y el mundo: “Estoy llegando a lugares que nunca pensé”

Entrevista con Milo J, Músico

Video 8 min de lectura August 7, 2026

Video · entrevista completa

Con apenas 19 años, Milo J ya sabe lo que es ver a una multitud corear las estrofas de sus canciones. En diciembre cerró dos noches en el estadio Vélez de Buenos Aires, ambas agotadas, con cincuenta mil personas repitiendo cada verso de La vida era más corta como si fuera un himno. Una de esas noches, cantando “Niño” —el tema que le rinde homenaje a una vieja canción del folclore argentino— se quebró en el escenario por la emoción de ver a una nueva generación cantando una canción tradicional. 

Esa escena resume algo de lo que viene construyendo desde que decidió hacer del folclore el lenguaje central de su obra. 

El sábado, esa historia sumó un capítulo nuevo: Central Park. Milo J cerró la Latin Alternative Music Conference (LAMC) con su debut en Estados Unidos, en un cartel que compartió con la rapera dominicana J Noa, su compatriota Trueno —con quien se subió al escenario para un tema— y un DJ set de Albina Cabrera, también argentina, . 

Esa noche, visiblemente emocionado, hizo un recorrido de once canciones que arrancó con la ya icónica “Bajo de la piel” y siguió por “Solifican12”, “3 Pecados Después” y “Recordé”. Apelando al público que había acampado afuera de las puertas de acceso del predio, con su característico “Che”, anunció que iba a mostrar “un poco de argentinidad” y le cedió el protagonismo a sus dos percusionistas, que dieron una clase magistral de malambo. Después invitó a Trueno al escenario —gentileza que le devolvería más tarde, en su propio show— y juntos interpretaron “Gil”, el tema que comparten. Cerró con “BZRP Music Sessions, Vol. 57”, que hizo junto a Bizarrap.

La lista de logros recientes para Milo J no termina ahí. Fue incluido en el Billboard 21 Under 21, lanzó su EP Live from NPR’s Tiny Desk -con más de 12 millones de reproducciones-, y ya tiene la vista puesta en Brasil, donde debuta en Rock in Rio y suma dos fechas en San Pablo. En una entrevista exclusiva antes de su debut neoyorquino, hablamos con él sobre Vélez, el folclore como raíz de su obra, y la nueva generación que ya le sigue los pasos.

Milo J en Central Park. Foto: Julia Tortoriello

Fuiste el argentino más joven en llenar dos Vélez, con entradas agotadas las dos noches. En su momento dijiste que esos shows fueron de las mejores horas de tu vida. ¿Qué representaron para vos?

Creo que fue la confirmación de un montón de cosas, mías personales y para mi carrera también, como de decir: bueno, acá está el universo Milo J, todos concentrados, 50.000, 45.000 personas concentradas en un mismo espacio. Esta gente es fanática mía, me sigue a mí, como que me siguió tantos años, y también estaban como locos, cantaban todas las canciones a los gritos, todos los versos, todas las intros, gritaban cuando arrancaban todos los temas, entonces sí, creo que fueron de las tres horas más lindas de mi vida.

Uno de los momentos más emotivos de esas noches en Vélez fue cuando te quebraste cantando “Niño”, el tema de tu último disco que le rinde homenaje a una canción vieja del folclore argentino. ¿Qué pasó ahí?

Un conjunto de cosas, creo. También era una canción del último disco, entonces era medio yo cantando, y escuchar cómo todo el estadio cantaba esa intro de un tema que había salido hacía no mucho, como si fuera el himno nacional. Y no sé, me emocionó el momento, no soy de emocionarme por esas cosas, pero justo ese tema, “Puente Pexoa”, que es como el homenaje a una canción del folclore argentino, creo que también eso me emocionó mucho, ¿viste? Una nueva generación cantando una canción del folclore argentino vieja, como que me emocionaron un conjunto de cosas.

“No me quiero olvidar del hambre que tenía cuando viajaba en el 166, las ganas de conquistar todo, de comerme el mundo… esa confianza y ese hambre, no quiero perderlos nunca”.

Milo J, durante el show en Central Park. Gentileza Equipo Milo J – Guerrera PR.

Además de retomar el folclore, en esos shows también metiste mano en toda una iconografía nuestra: la montaña, los cementerios norteños. ¿Qué lugar le das a eso como forma de acercar a las nuevas generaciones a lo nuestro?

Yo principalmente me basé más que nada en lo que es la música. Por eso nunca metí el baile, por ejemplo. Pero el folclore tiene una cultura amplia y completamente variada, la verdad. Y creo que esa riqueza musical que tenemos en el folclore, los distintos géneros que tenemos en el folclore, hasta los contemporáneos, como Carafea, Lázaro Caballero, está lleno de agrupaciones nuevas que también siento que tienen algo para decirle a las nuevas generaciones.

Milo J – Gentileza Federico “Monty” Kaplan

Contaste que hiciste La vida era más corta desde un momento de tristeza. Si hicieras un disco hoy, ¿desde qué lugar lo harías?

Es que no sé. Tampoco sería un álbum feliz. Capaz tengo ese toque de que cuando estoy triste me salen las letras. Entonces parece que estoy todo el tiempo triste, pero no: es muy del momento que me agarra, justo ese timing. Tampoco me metí mucho en el estudio últimamente, tengo que meterme.

¿Es algo que extrañás?

Sí. Yo amo hacer música, cantar, juntarme con amigos a hacer guitarreadas. Es algo que me gusta mucho. Y cuando no estoy metido en eso, siento que me falta hacer algo. Como que no estoy bien conmigo mismo si no me meto en el estudio.

“Capaz tengo ese toque de que cuando estoy triste me salen las letras”.

Así como conquistaste al público argentino, ahora te estás abriendo paso en el mercado internacional: Central Park, Rock in Rio. ¿Qué se siente estar viviendo esto?

Creo que es muy groso. También da a entender toda la comunidad latina que hay en Estados Unidos, que es muy grande, y sé que me abrazan mucho por estas partes. También, por ejemplo, en Brasil se está armando una comunidad completamente increíble. Ahora voy a estar en el Rock in Rio, voy a tener dos fechas en San Pablo. Y estoy llegando a lugares que la verdad nunca pensé llegar, y menos con un disco así, tan personal mío, tan, no sé, una locura. Increíble. Para mí sí, es increíble. Es una bendición, la verdad.

El 166 fue primero un colectivo que tomabas todos los días, antes de ser un álbum. Ahora viajás en avión por el mundo: ¿qué de esa época no querés que se te olvide nunca?

Creo que el hambre que tenía yo en aquel momento, cuando viajaba en el 166. Las ganas que tenía de conquistar todo, de comerme el mundo, de ir a donde sea que tenga que ir y darlo todo porque sabía que algo iba a pasar. Esa confianza en mí mismo y ese hambre que tenía, espero no perderlo nunca. Creo que eso.

“Se reactivaron los festivales de folclore a lo largo de todo el país, no solo en Buenos Aires”.

Me dijiste en otra entrevista que el folclore es para vos el núcleo y la raíz de todo. ¿Sentís que te vas a quedar un rato más ahí o te gustaría explorar otros caminos?

No, me gustaría seguir experimentando con el folclore, tal vez no tan directamente como haciendo folclore, sino tal vez desde un lugar más ampliado, o buscarle la vuelta desde otro lado. Pero sí quiero seguir, no sé si por el mismo camino de La vida era más corta, pero de otra manera, con el folclore.

Milo J, durante el show en Central Park. Gentileza Equipo Milo J – Guerrera PR.

¿Sentís que hay un movimiento generacional hacia el folclore, como pasó con Hijo del País, de Broke Carrey?

Es un animal, la verdad. Charlé con él y lo felicité por Hijo del País. Me parece de folclore, folclore. Porque La vida era más corta siento que es una mezcolanza de cosas, aparte del folclore argentino: tiene murga uruguaya, tiene música brasileña también, tiene distintas influencias. Pero Hijo del País, como de folclore, folclore, hizo un gran trabajo, hasta mejor que el de La vida era más corta: folclore, folclore mezclado con urbano. Y yo lo felicité por eso. Un animal, Broke.

Y todo lo que pasó también: muchos folcloristas me contaban que se reactivaron los festivales a lo largo de todo el país, no solo en Buenos Aires. Oportunidades de todo tipo, gracias a lo que hicimos con Falklore, con Mex [Urtizberea], y gracias a La vida era más corta. Que no lo digo yo, me lo han dicho los mismos folcloristas, y para mí es un orgullo. Con el respeto que me hablan, siendo una eminencia del folclore, es muy loco.

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